EMPRESAS/ 4 ENERO 2018/ Con el fin de asegurarnos unos beneficios en nuestras inversiones, nuestro sistema debe ser consistente y continuo. Según el tipo de trader que seamos, o el mercado en el que operemos, deberíamos decantarnos por uno de los sistemas de trading en función del marco temporal de la inversión.

¿Qué es el Scalping?

Es un sistema de inversión a muy corto plazo en que el inversor, gracias a un alto apalancamiento, puede aprovecharse de las pequeñas variaciones del mercado en minutos. Es un sistema parecido al Day trading, pero este puede llegar a realizar unas 20 o 30 operaciones de compra y venta en uno o dos minutos.

El propósito del Scalping es que el operador tenga pequeños beneficios en tiempos muy reducidos durante cientos de transacciones diarias. Aunque el riesgo por operación es menor, ya que existen stop-loss muy ajustados, el riesgo agregado del total invertido es igual a cualquier otra técnica de trading.

Ésta técnica es llevada a cabo exitosamente por traders muy experimentados que tienen la capacidad para aguantar la presión psicológica y que tienen un buen control de sus emociones. El estrés generado operando en bolsa y mercados financieros puede llegar a ser muy alto.

La ejecución del mismo es muy sencilla. Si estamos invirtiendo en el par de monedas USD/EUR y compramos un lote de 100.000 unidades a 1.2565 y cerramos posiciones a 1.2568, la variación será de solo 3 pip, pero al haber negociado con 100.000 unidades, cada pip representa 30 euros. La ejecución de cientos de operaciones similares a lo largo del día hace que obtengamos un montante significativo.

Factores fundamentales a la hora de operar

Antes de decidirnos por esta estrategia de inversión debemos tener en cuenta cuatro factores fundamentales:

  • Volatilidad del mercado. Al contrario de lo que parezca, pueden obtenerse mayores beneficios realizando Scalping en mercados estables. Incluso si la variación entre el precio de compra y venta es minúscula, el scalper (persona que realiza esta técnica) llega a obtener grandes beneficios debido al apalancamiento de la operación.
  • Liquidez del mercado. Al ser una técnica en la que la duración de una operación abierta es muy pequeña, cualquier retraso en la ejecución de venta puede suponer una pérdida (debido a la volatilidad). Esto hace que el Scalping sea más efectivo en mercados con gran liquidez como Forex.
  • Gestión del tiempo. El scalper no empieza a operar en cuanto se abre el mercado, el saber cuándo entrar y salir es fundamental para tener un resultado final exitoso.
  • Manejo del riesgo. A lo largo del día el inversor llega a realizar operaciones con resultados exitosos y otras que no. El objetivo es que en el saldo final las operaciones con beneficios tengan más peso que las que obtuvieron pérdidas. Es por ello que ser consciente del riesgo que subyace en cada operación ayuda a evitar grandes pérdidas en una única operación que nos lastre para conseguir nuestro objetivo en el saldo final.

Si, por lo contrario, queremos tomarnos la cosa más relajada, podríamos optar por un sistema de swing trading en el que los tiempos de operación son más amplios y necesitamos menos apalancamiento para alcanzar los objetivos de inversión

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