Artículo de Opinión de Sonia Baños, Directora de Noticias para Municipios 

REGIONAL/ 10 MARZO 2017/ Ayer tuvo lugar la tercera huelga general en educación en la etapa de Mariano Rajoy por la LOMCE, también llamada Ley Wert.

Las quejas se centran en la disminución de la plantilla del profesorado que provoca menos atención y dedicación al alumno y junto a ésto una menor inversión en la educación pública. Una huelga en saco roto desde el principio ya que el Ministro de Educación, Iñigo Méndez de Vigo, manifestaba que no se iba a derogar nada ahora que estaban negociando el Plan de Educación.

Además de esto, hay que poner el foco en la construcción de los colegios por fases (hay ejemplos en Getafe y Leganés) que están afectando de lleno a la zona sur de Madrid, en aquellos casos en los que además hay que dar las gracias por que hayan presupuestado esas obras.

Por ahorrar costes, los niños tienen que convivir a diario con obras atravesándolas en los patios, soportando los ruidos durante las clases y teniendo los centros patas arriba en dos o tres periodos educativos.

Y eso, repito, si hay suerte porque hay muchos barrios que no cuentan con centros educativos públicos (como el PAU4 de Móstoles), ni previsión de tenerlos a pesar de tener suelo reservado y el ofrecemiento de los Ayuntamientos (como Fuenlabrada en el Barrio de El Vivero) de adelantar el dinero para su construcción.

Paulatinamente cada detalle provoca que la calidad de la educación pública decaiga, que las infraestructuras no sean las deseadas, que el profesorado no sea el suficiente y que la oferta decaiga, en beneficio de los colegios concertados y privados.

Con esto pierden los niños y sus oportunidades, pierden los jóvenes y su futuro y en general la sociedad en su conjunto.

 

Artículo dentro de la Rúbrica Digital de Ser Madrid Oeste, 102.3 FM

 

 

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